el viento trajo una canción
de la forma más trillada:
se la pasó a youtube y yo
no pude no quise no tuve
valor para dejarla pasar y
entonces, escuché tu risa
entreverada en las notas
vi cómo cerrabas los ojos
cuando la cantábamos juntas
sentí tu mano poniendo orden
en la maraña de mis rulos y
de mi amor entreverado de duda
tu perfume volvió completo
a llenar de vos mi camino
abriendosé paso entre los años
igual que el sabor de tu piel
de tu boca de las galletitas de miel
que hacías para hacerme feliz
todo eso trajo una canción
tanto que no me esperaba
todos mis sentidos salieron
a darte la bienvenida, te
saludaron te recibieron
sin pena sin llanto sin añorar
la gloria que no tuvimos
sorprendida
cierro la noche y el dìa
cantando
sintiendo
mirando
tocando
gustando
del mundo
todo mío
todo para mi
todo para volver
a empezar
martes, 4 de agosto de 2015
lunes, 22 de junio de 2015
tengo un nudo en el pecho
o un hueco, o una pregunta
no sé cuál de todos es
este peso que no cesa
de dejarme sin aliento
como aquella noche en
la terminal cuando entendí
de que iba nuestra canción
que ya se terminaba aquello
que no había sido ni sería
más que tu ego buscando
halagos mimos un pecho
todavia te extraño y me
enoja, me lastima, me abisma
toda esta emoción junta
doliente aun, densa, presente
ya no quedan palabras para
nosotras, ya no quedan puentes
ya no queda nada y sin embargo
me duele el pecho y creo
que este frío que no para
tiene tu nombre y tus ojos.
o un hueco, o una pregunta
no sé cuál de todos es
este peso que no cesa
de dejarme sin aliento
como aquella noche en
la terminal cuando entendí
de que iba nuestra canción
que ya se terminaba aquello
que no había sido ni sería
más que tu ego buscando
halagos mimos un pecho
todavia te extraño y me
enoja, me lastima, me abisma
toda esta emoción junta
doliente aun, densa, presente
ya no quedan palabras para
nosotras, ya no quedan puentes
ya no queda nada y sin embargo
me duele el pecho y creo
que este frío que no para
tiene tu nombre y tus ojos.
lunes, 20 de abril de 2015
miro alrededor, algunos
se ríen, recordando historias
tuyas y otros me abrazan. abrazo.
alguien destapa una cerveza
en tu honor, dicen
que fue lo que pediste
antes de despedirte
y no lloro, no porque
no quiera, ya no me hago
la fuerte, mario, ya aprendí
viste? lo aprendi de vos
o con vos que no es lo mismo
no lloro porque me inunda
el amor todojunto en esa sala
las especimenes hermosamente locos
que tu amor arrejunta como el viento
siento que todas las palabras
son humo, nubes, algodón de azucar
cosas intangibles y de nada
que no le hacen ni le harán
justicia a la luz de tus ojos
y a la firmeza de tus manos
y la certeza de que el mundo
es mejor porque te conocimos
porque exististe, porque erraste
y fuiste humano y mano
amorosa y compañera y
nuestro, maestro y alumno
de la vida al mismisimo tiempo
ahora, mientras escribo, se
vienen las lágrimas todas juntas
la noche me dice que estás mejor
que lo que amamos se vuelve
parte de nosotros, y entonces
siento tu presencia amiga
y te despido, por un ratito nomás
hasta que volvamos a encontrarnos.
se ríen, recordando historias
tuyas y otros me abrazan. abrazo.
alguien destapa una cerveza
en tu honor, dicen
que fue lo que pediste
antes de despedirte
y no lloro, no porque
no quiera, ya no me hago
la fuerte, mario, ya aprendí
viste? lo aprendi de vos
o con vos que no es lo mismo
no lloro porque me inunda
el amor todojunto en esa sala
las especimenes hermosamente locos
que tu amor arrejunta como el viento
siento que todas las palabras
son humo, nubes, algodón de azucar
cosas intangibles y de nada
que no le hacen ni le harán
justicia a la luz de tus ojos
y a la firmeza de tus manos
y la certeza de que el mundo
es mejor porque te conocimos
porque exististe, porque erraste
y fuiste humano y mano
amorosa y compañera y
nuestro, maestro y alumno
de la vida al mismisimo tiempo
ahora, mientras escribo, se
vienen las lágrimas todas juntas
la noche me dice que estás mejor
que lo que amamos se vuelve
parte de nosotros, y entonces
siento tu presencia amiga
y te despido, por un ratito nomás
hasta que volvamos a encontrarnos.
domingo, 12 de abril de 2015
en tu foto de perfil
estás mirando de frente
con los ojos entrecerrados
como analizando lo que vendrá
o protegiendolos del sol
o de algo que quizá te hiera
más adentro, donde importa
en mi vida no estás más
como estabas, como me hubiera
gustado tenerte, como quién sabe
cómo hubiera sido tenerte
y estos días que se vienen
grises y tristes y que no
te tienen en ellos, pienso
en tus ojos mirando de perfil
sin atreverte a sostenerme
la mirada para no responder
la pregunta que no te hice
estos días te necesito y no
puedo pedirte que estés
-hemos detonado ya esos puentes
les prendimos fuego, nos
despedimos, nos despedazamos
(es que estas noches necesito
tener de mi lado tu risa y tu voz,
cantando contra el dolor
y las ausencias y el futuro)
entonces, qué lindo sería
que un día cualquiera
estuvieras en la puerta
sentada en el escalón
fumando, ojos entrecerrados
por el humo, por el sol, pero
mirando de frente, como
en tu foto de perfil.
estás mirando de frente
con los ojos entrecerrados
como analizando lo que vendrá
o protegiendolos del sol
o de algo que quizá te hiera
más adentro, donde importa
en mi vida no estás más
como estabas, como me hubiera
gustado tenerte, como quién sabe
cómo hubiera sido tenerte
y estos días que se vienen
grises y tristes y que no
te tienen en ellos, pienso
en tus ojos mirando de perfil
sin atreverte a sostenerme
la mirada para no responder
la pregunta que no te hice
estos días te necesito y no
puedo pedirte que estés
-hemos detonado ya esos puentes
les prendimos fuego, nos
despedimos, nos despedazamos
(es que estas noches necesito
tener de mi lado tu risa y tu voz,
cantando contra el dolor
y las ausencias y el futuro)
entonces, qué lindo sería
que un día cualquiera
estuvieras en la puerta
sentada en el escalón
fumando, ojos entrecerrados
por el humo, por el sol, pero
mirando de frente, como
en tu foto de perfil.
lunes, 2 de marzo de 2015
tengo una mochila siempre lista
para guardar en ella los pedacitos
de mí misma y llevarlos al mar
o a las sierras, o adonde sea que
me espere alguna tibieza, un sabor
para rejuntarlos, para darles la forma
que tengan ganas de darse, de
regalarse, como quiera que se rearmen
mi mochila nos espera a todas
las mujeres que llevo adentro
para que nos vayamos a aventurar
a la locura al amor al sosiego
allá vamos, ella y yo, o nos quedamos
en esta casa que nos gusta tanto
nos vamos para volver porque
a veces hay que irse para volver
o volver para seguir yendosé
no sé
que nos depara el destino
si una casa rodante que la aloje
o un camino que no imaginamos aún
pero mientras haya luz y ganas
andaremos, buscaremos, soñaremos
con horizontes nuevos, o viejos
con abrazos que recordamos
o descubrimos, o inventamos.
y haremos que la risa aparezca
y que la pena pare a descansar
para guardar en ella los pedacitos
de mí misma y llevarlos al mar
o a las sierras, o adonde sea que
me espere alguna tibieza, un sabor
para rejuntarlos, para darles la forma
que tengan ganas de darse, de
regalarse, como quiera que se rearmen
mi mochila nos espera a todas
las mujeres que llevo adentro
para que nos vayamos a aventurar
a la locura al amor al sosiego
allá vamos, ella y yo, o nos quedamos
en esta casa que nos gusta tanto
nos vamos para volver porque
a veces hay que irse para volver
o volver para seguir yendosé
no sé
que nos depara el destino
si una casa rodante que la aloje
o un camino que no imaginamos aún
pero mientras haya luz y ganas
andaremos, buscaremos, soñaremos
con horizontes nuevos, o viejos
con abrazos que recordamos
o descubrimos, o inventamos.
y haremos que la risa aparezca
y que la pena pare a descansar
lunes, 23 de febrero de 2015
el colectivo se come las horas, los kilómetros y mis ganas al mismo tiempo, traspasa la oscuridad de la ruta que, del lado de adentro de las ventanas, el foquito que ilumina con esfuerzo las hojas de mi libro -llenas de palabras que quisiera leerte- apenas puede romper, dentro de este espacio tan lleno de gente que está tan consigo misma, como yo, que vengo hundida en historias que me cuentan algo de mí, y de vos, y de lo que tuvo un momento para ser o para dejar de ser o para suceder o para no suceder, y sin embargo.
el colectivo sigue avanzando y llevandome a la ciudad que me espera y pienso en cuànto me gustaría llegar a casa y que estés, qué lindo volver a casa y que vos también hayas vuelto a esta casa que la ultima vez que te vio era otra, como yo. y qué lindo si llegara a casa y estuvieras, cocinando mientras la música llena el living y la cocina, o tendida, relajada y feliz, en el sofá. leyendo o escribiendo o concentrada en la guitarra o en la luna que se ve asomada al patio. o más lindo aún, encontrarte con la casa a oscuras -como aquella noche-, la música sonando bajita ahi donde te olvidaste de apagarla, o quizás la dejaste para que me espere, para que me de la bienvenida, dormida vos en la cama, rendida después de un día largo que mañana me contarás, por ahora me deslizo a tu lado, bañada y libre del sudor del viaje, lista para sumarme a tu sueño y en eso te despertás, y me tocas como por primera vez -como aquella noche-, como si fuera cierto aquello de que de los viajes siempre vuelven otros vistiendo nuestros cuerpos.
abro la puerta, y las ventanas, y riego las plantas y guardo aquí todo esto que no construye ningún puente, pero te trae. aunque no vayas a estar en un día futuro, aunque no tenga ni haya tenido ni pueda yo hacer nunca un jardín donde quisieras quedarte.
el colectivo sigue avanzando y llevandome a la ciudad que me espera y pienso en cuànto me gustaría llegar a casa y que estés, qué lindo volver a casa y que vos también hayas vuelto a esta casa que la ultima vez que te vio era otra, como yo. y qué lindo si llegara a casa y estuvieras, cocinando mientras la música llena el living y la cocina, o tendida, relajada y feliz, en el sofá. leyendo o escribiendo o concentrada en la guitarra o en la luna que se ve asomada al patio. o más lindo aún, encontrarte con la casa a oscuras -como aquella noche-, la música sonando bajita ahi donde te olvidaste de apagarla, o quizás la dejaste para que me espere, para que me de la bienvenida, dormida vos en la cama, rendida después de un día largo que mañana me contarás, por ahora me deslizo a tu lado, bañada y libre del sudor del viaje, lista para sumarme a tu sueño y en eso te despertás, y me tocas como por primera vez -como aquella noche-, como si fuera cierto aquello de que de los viajes siempre vuelven otros vistiendo nuestros cuerpos.
abro la puerta, y las ventanas, y riego las plantas y guardo aquí todo esto que no construye ningún puente, pero te trae. aunque no vayas a estar en un día futuro, aunque no tenga ni haya tenido ni pueda yo hacer nunca un jardín donde quisieras quedarte.
lunes, 19 de enero de 2015
a quién contarle
de las canciones
que cantamos
para dormirnos?
a quién de tus ojos
ardiendo de risa
en la oscuridad
de tu cuarto?
ya no queda nada
ya no queda nadie
ya no hay ni mis brazos
ni los tuyos
estamos tan lejos
tan lejos de aquella noche
de las que fuimos
de aquellas músicas
hubo una ultima prosa
una plegaria para un niño
un puente hojas del viento
quedandote habia un mundo
elegiste seguir yendote.
de las canciones
que cantamos
para dormirnos?
a quién de tus ojos
ardiendo de risa
en la oscuridad
de tu cuarto?
ya no queda nada
ya no queda nadie
ya no hay ni mis brazos
ni los tuyos
estamos tan lejos
tan lejos de aquella noche
de las que fuimos
de aquellas músicas
hubo una ultima prosa
una plegaria para un niño
un puente hojas del viento
quedandote habia un mundo
elegiste seguir yendote.
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