sábado, 18 de enero de 2014

me pruebo tu nombre
como un vestido nuevo
lo saboreo, lo degusto
lo pongo sobre mi piel
me gusta, tu nombre
me hace sonreir
le trae más luz de
la que esperaba
a estos días de verano
intensos calurosos a veces
tristes grises míos
veremos qué pasa
con tu nombre y el mío.

martes, 7 de enero de 2014

y yo sólo me acuerdo de tu piel
habías tenido, no sé, un accidente
o algo por el estilo, algo urgente
que me reclamó a tu casa
a darte consuelo, y abrazos
como tantas otras veces
esta no tenía por qué ser distinta
me contaste, nos asustamos
y nos aliviamos porque en verdad
nada grave o irreparable había pasado
no hasta ese momento, por lo menos
después me pediste
que te hiciera masajes, la tensión
el miedo todo eso junto y otros etcéteras
te sacaste la remera y yo empecé
a masajearte la espalda despacio
y oh de repente madre mía
tu piel se hizo más suave de repente
las puntas de mis dedos más sensibles
que nunca en la vida
y nos quedamos en silencio
(nunca tanto silencio en esa casa)
y te acaricié, despacito
probando, tanteando, qué me decía tu cuerpo
y en eso, sin aviso ni tiempo a prepararme
se abrió la puerta, entró tu novio
nos miró con cara de horror
porque habrá percibido la energía densa
de tu cuerpo y el mío, deseando
hoy lo recuerdo y me duele un poco
otro poco me decepciona
no haber tenido el valor de
estrujarte, tocarte entera, saber
de verdad saber la música cierta
que te acunaba en ese momento
no haberme dado cuenta que
todo cambió a partir de ese día
yo ya no fui nunca la misma
después de que el deseo tuviera
claramente, sin lugar a confusiones
tu nombre, tu piel, tu perfume y
todo lo que pudo ser y ya
ya no ya no será ya nunca.

martes, 17 de diciembre de 2013

oh, en el ojo
del huracán
hay calma silencio
y tu voz
cada vez
más lejos

y yo acá
girando
girando
y a la vez
centrada
y en paz

oh, este huracán
de amor y risas
me da vueltas
me lleva
me trae
de vuelta a mí

habrá que ver
qué queda
cuando pase
la tormenta
qué semillas
encontraron su lugar

de qué adioses
fuimos capaces
qué besos dimos
qué tristezas
qué miedos
dejamos ir

martes, 10 de diciembre de 2013

Querido Rey de la Cabina:
¿por qué llamamos amor al amor?
con lo que cuesta, con lo que duele,
con lo que tarda, con lo que arde,
con lo que falta, con lo que quema,
con lo que ausencia, con lo que tiene,
con lo que viene, con lo que ahueca,
con lo que silencia, con lo canta,
con lo que arrulla, con lo que leche,
con lo que vibra, con lo que abraza,
con lo que olvida, con lo que vida,
con lo que pajarito, pajarito,
caracolito tan poco mío y de nadie.
Yo, que nunca te tendré.
Y aunque no te lleguen mis correos
te escribo,
y aunque no sepa si los lees,
te escribo.
Te escribía.
Ciega de ausencia de no verte,
ciega al resto de tu hueco en el mundo.
Harta de abrazar calaveras de tu presencia
siento el aire que alimenta mis pulmones,
respiro al imaginar que volvería a tenerte
enfrente mío, doblando tu ropa y los jazmines,
apoyando los azahares de tu frente.
Aunque falten siglos para tanto verano,
y hoy sólo tenga para ofrecerte
un otoño lleno de hojas que se retiran
regalando su turno a lo inventado.
Quiero regresar
sólo para lo imprevisto,
para lo que deba nacer de tus manos y las mías.
Para nada que ya haya sido escrito o dibujado.
Ni en tu alma, ni en la mía.
Paloma

-cartas al rey de la cabina, luis pescetti-
tengo frío
y miedo y angustia
un susto que
no se va
entonces vuelvo
a vos a ese abrazo
en la puerta ésa
que nos sostuvo
mientras la calle
gritaba y se reía
nos abrazamos
y charlamos
un rato largo,
quedando en suspenso
en el abrazo
como si lo mismo
diera la cercanía
que estar a
prudente distancia
(quizás para vos
así fuera)

tengo frío y
estás lejos
a mil años luz
(más tu corazón
que tu cuerpo)
lejos de mí

y de repente
me doy cuenta:
el frío es más ahora
ahora que sé
que la puerta
que imaginé
entornadita
se cerró del todo
ahora hay más frío
y menos esperanza
pero (sin embargo)
hay tu abrazo,
hay ese día
y hay (ay!) la sonrisa aquella

tengo frío pero ahora
que te recuerdo
y te escribo y te traigo
se entibian -un poquito-
la casa y mis pies

magia de las palabras
que te traen sin traerte
que me dicen sin decir
que cambian algo
aunque todo siga igual

sábado, 7 de diciembre de 2013




-y un día me di cuenta
que mostrar mi oscuridad
es lo que me hace luminosa-

miércoles, 20 de noviembre de 2013

nos miramos mientras la noche
se hacía dueña del tiempo
y el frío nos alentaba
nos acurrucaba
nos daba motivos que ya sobraban
para estar cerca, abrigadas
entonces te miré,
hermosa como la noche
estabas, e igual de callada.
-nunca menos -te dije
-no quiero para mí
(pase lo que pase
con este amor
tan nuevito como es)
nada menos que esto-
sonreiste y dijiste, entonces
que vos tampoco
que nunca habías
tenido algo así
que, después, ya nada
nada sería lo mismo.
sigo pensando igual
no quiero menos que
ser yo misma todo el tiempo
y que eso no esté mal
que las cosas esenciales
que me nombran, sean
motivo de alegría y no
de discusión, no de
resignación, de suspiros
desilusionados
yo descubrí eso con vos
y no quiero, nunca, nunca más
menos que esa libertad
de ser de decir de vibrar
quizás se me escapa algo
y en esa negociación estás
ganando algo que no veo
ojalá, ojalá, oscuro amor mío

yo solo quise darte luz.