gracias por los besos
las risas y los mates
y los sueños de mundos
posibles y nuestros y bellos
gracias por contestar
esa carta de amor demorada
en un correo que no llegó
con un te quiero de apuro
de últmo momento
lleno de ternura y desazón
gracias por mostrarme
una imagen de la mujer
que quiero ser
que voy siendo
gracias por enseñarme
a darle rienda suelta al deseo
y a tocar las estrellas con
la punta de los dedos
le prometo entonces
al nosotras que un día fuimos
que no voy a dejar que el miedo
me detenga nunca más
me calle nunca más
me haga huir me deje quieta
mirando cómo mi amor se va
nunca más y nunca menos
que ese amor que me cambió
la vida los pasos los abrazos.
gracias por todo y por la melancolía
alegremente vivida, por los libros
y por las siestas acurrucada
a tu ladito, mirandote dormir.
gracias por las discusiones y por
ayudarme a entender las derrotas
y que la gente no es
perfecta aunque lo sea
de muchas maneras
que hay que quererse así
falibles imperfectos zonzos
como somos, haciendo
lo que podemos, lo que sale.
gracias, mi amor. por todo y tanto.
martes, 17 de junio de 2014
lunes, 16 de junio de 2014
yo escribo para vos.
-la de ojos grandes
que pasa por acá
de vez en cuando
buscando quién sabe qué
encontrando quién sabe qué-
escribo porque no puedo
(aunque lo intente) decirte
mirando tus ojos enormes
mientras me miran tiernos
que a veces necesito
alejarme porque me duele
porque me mueve, me
lleva hasta tu cuerpo
esto que no querés
entonces tengo que guardarlo
en otro lado, lejos
hasta que se pase
esa urgencia sincericida, feroz
para eso hace falta tiempo
para que tu ternura no
me haga mal aunque
me haga bien, también
porque comprendo con toda
la desazòn del mundo
que todo este cariño
entre las dos es
profundamente real, y lindo
y también, un destiempo.
y entonces, te escribo.
para pedirte una tregua
no una distancia, quizás
no haga falta tanto
apenas que me ayudes
a cerrar esta historia
que no tiene cauce.
sabrás que ya no
puedo dormir con vos
y controlar la tentación
de despertarte a besos
y planes para conquistar
el mundo el universo
el arte de teletransportación
vos ya deberías saberlo
por si acaso no
te escribo esta carta
y todas las palabras
que queden por decir
que se las lleve
el viento de otoño
que hoy viene frío
y así se despeje
este camino que ando.
-la de ojos grandes
que pasa por acá
de vez en cuando
buscando quién sabe qué
encontrando quién sabe qué-
escribo porque no puedo
(aunque lo intente) decirte
mirando tus ojos enormes
mientras me miran tiernos
que a veces necesito
alejarme porque me duele
porque me mueve, me
lleva hasta tu cuerpo
esto que no querés
entonces tengo que guardarlo
en otro lado, lejos
hasta que se pase
esa urgencia sincericida, feroz
para eso hace falta tiempo
para que tu ternura no
me haga mal aunque
me haga bien, también
porque comprendo con toda
la desazòn del mundo
que todo este cariño
entre las dos es
profundamente real, y lindo
y también, un destiempo.
y entonces, te escribo.
para pedirte una tregua
no una distancia, quizás
no haga falta tanto
apenas que me ayudes
a cerrar esta historia
que no tiene cauce.
sabrás que ya no
puedo dormir con vos
y controlar la tentación
de despertarte a besos
y planes para conquistar
el mundo el universo
el arte de teletransportación
vos ya deberías saberlo
por si acaso no
te escribo esta carta
y todas las palabras
que queden por decir
que se las lleve
el viento de otoño
que hoy viene frío
y así se despeje
este camino que ando.
viernes, 23 de mayo de 2014
ultimamente me vengo sintiendo otra
y a la vez y al mismo tiempo, más yo
que nunca y entonces me pregunto que
será, si alguna vez fui alguien que no
tuviera marcas, que fuera "sólo yo" y
entendí que no, que todos los amores
y todos los amigos y todos los lugares
por donde pasó y pasa mi cuerpo me
han dejado una huella, un modo de decir
una manera de hacer el amor y el mate
y el día a día de mis días, me han dado
músicas que desde que me las regalaron
suenan en la playlist de mi vida, además
de los sueños que no sabía que tenía y
de las lágrimas que aprendí a llorar, de los
besos que aprendí a dar con bocas tan
generosas como las que tuve la suerte
inmensa de que se abrieran para mí
entonces, comprendo ahora que soy
la suma de todas las marcas de todas
las caricias de todas las tristezas de
los abrazos de las risas de las películas
de las medianoches de las siestas de
todas las encrucijadas y los crucigramas
y las paradojas y los terrores nocturnos
y los ronquidos y mi oído con párpado
puesto en juego y siendo apreciado y
los cuerpos ovillados contra el mío
en los otoños y los inviernos y los
veranos con mates en la cama y
los abandonos y las distancias y
los dolores las ausencias las quejas
y todo el amor del mundo en unos
ojos marrones y profundos y la pena
de habernos querido tanto tanto tanto
y todo lo que ya no, ya no es, ya no
fue, ya no será. todo eso me trae hasta
acá, a este color de pelo de voz de cielo
todo esto me trae hasta mi, hasta
esta noche que hace frío y me doy cuenta
de que ya me marcaste, ya dejaste en mí
tus pasos, tus modos de decir, tu canto
de mañana y tu paso leve y entonces
escribo.
y a la vez y al mismo tiempo, más yo
que nunca y entonces me pregunto que
será, si alguna vez fui alguien que no
tuviera marcas, que fuera "sólo yo" y
entendí que no, que todos los amores
y todos los amigos y todos los lugares
por donde pasó y pasa mi cuerpo me
han dejado una huella, un modo de decir
una manera de hacer el amor y el mate
y el día a día de mis días, me han dado
músicas que desde que me las regalaron
suenan en la playlist de mi vida, además
de los sueños que no sabía que tenía y
de las lágrimas que aprendí a llorar, de los
besos que aprendí a dar con bocas tan
generosas como las que tuve la suerte
inmensa de que se abrieran para mí
entonces, comprendo ahora que soy
la suma de todas las marcas de todas
las caricias de todas las tristezas de
los abrazos de las risas de las películas
de las medianoches de las siestas de
todas las encrucijadas y los crucigramas
y las paradojas y los terrores nocturnos
y los ronquidos y mi oído con párpado
puesto en juego y siendo apreciado y
los cuerpos ovillados contra el mío
en los otoños y los inviernos y los
veranos con mates en la cama y
los abandonos y las distancias y
los dolores las ausencias las quejas
y todo el amor del mundo en unos
ojos marrones y profundos y la pena
de habernos querido tanto tanto tanto
y todo lo que ya no, ya no es, ya no
fue, ya no será. todo eso me trae hasta
acá, a este color de pelo de voz de cielo
todo esto me trae hasta mi, hasta
esta noche que hace frío y me doy cuenta
de que ya me marcaste, ya dejaste en mí
tus pasos, tus modos de decir, tu canto
de mañana y tu paso leve y entonces
escribo.
domingo, 18 de mayo de 2014
yo la miro y ella
no sabe que la miro
-es decir, me ve mirarla
pero no sabe cómo la veo-
yo pienso que quizás
es mejor que no sepa
que cuando la miro pienso
que su sonrisa mejora
el mundo en que vivo
que en sus ojos grandes
yo me perdería y volvería
a encontrarme y es que
yo la miro y ella
cree que sostengo
su mirada porque es
así como miro a la gente
pero
yo no la miro
como a la gente
la miro con ganas
de sostener su cuerpo
contra el mío, con una
pared sosteniendo su pelo
-y es que la miro con dedos
que sueñan que la desnudan-
yo la miro y suspiro
pienso "es una pena"
que ella no me mire
es que cuando falta eso
-"lo otro"-
los ojos se vuelven
ciegos y sordos y mudos
suspiro y dejo de esperarla
suspiro y la dejo ir, mientras
trato de cambiar, de mirar
distinto, de poner distancia,
de buscar otras miradas que sí
se encuentren con la mía para
después, descansar
cerrar los ojos
dejar que se encuentre
todo lo demás.
no sabe que la miro
-es decir, me ve mirarla
pero no sabe cómo la veo-
yo pienso que quizás
es mejor que no sepa
que cuando la miro pienso
que su sonrisa mejora
el mundo en que vivo
que en sus ojos grandes
yo me perdería y volvería
a encontrarme y es que
yo la miro y ella
cree que sostengo
su mirada porque es
así como miro a la gente
pero
yo no la miro
como a la gente
la miro con ganas
de sostener su cuerpo
contra el mío, con una
pared sosteniendo su pelo
-y es que la miro con dedos
que sueñan que la desnudan-
yo la miro y suspiro
pienso "es una pena"
que ella no me mire
es que cuando falta eso
-"lo otro"-
los ojos se vuelven
ciegos y sordos y mudos
suspiro y dejo de esperarla
suspiro y la dejo ir, mientras
trato de cambiar, de mirar
distinto, de poner distancia,
de buscar otras miradas que sí
se encuentren con la mía para
después, descansar
cerrar los ojos
dejar que se encuentre
todo lo demás.
miércoles, 7 de mayo de 2014
oda al balconcito
amanece, sale el sol
armo los mates, abro
la puertaventana, y
me acerco, despacio
a mirar el cielo y los
tres pinos del fondo
y el jazmín florecido
de la vecina del primero "A"
-y los sueños que se me van.
sonrío, respiro hondísimo
la mañana que se regala
y recuerdo la noche aquella:
miramos estrellas fugaces
y dijimos "para siempre"
para siempre es demasiado
tiempo, parece, pero en
mi balconcitoterraza,
lleno de flores y ropa
tendida y una gata dormida
-en la maceta que pintaste-
hoy es siempre todavía
la alegría tiene nido
y tres pinos como testigos
y soles que se acuestan
al lado mío a las tardecitas
la mañana que se regala
y recuerdo la noche aquella:
miramos estrellas fugaces
y dijimos "para siempre"
para siempre es demasiado
tiempo, parece, pero en
mi balconcitoterraza,
lleno de flores y ropa
tendida y una gata dormida
-en la maceta que pintaste-
hoy es siempre todavía
la alegría tiene nido
y tres pinos como testigos
y soles que se acuestan
al lado mío a las tardecitas
y, en mi balconcito, hay un lugar
para que te quedes conmigo,
por un día o dos, o todos
los que quieras quedarte.
martes, 8 de abril de 2014
y después de tantos días
y noches y tardes y meses
entendí, de pronto, como
una epifanía tardía, ya ves
que pudimos lo que pudimos
vos pudiste hasta ahi, acaso
querías poder más, yo sé que
necesitaba más de vos, y vos
de mí, estoy segura, pero
pude eso que pude, no más.
y después de tantas charlas
y llantos y abrazos y extrañarte
entiendo todo, suelto de verdad
aquello que fuimos
aquello que fui
aquello que
y noches y tardes y meses
entendí, de pronto, como
una epifanía tardía, ya ves
que pudimos lo que pudimos
vos pudiste hasta ahi, acaso
querías poder más, yo sé que
necesitaba más de vos, y vos
de mí, estoy segura, pero
pude eso que pude, no más.
y después de tantas charlas
y llantos y abrazos y extrañarte
entiendo todo, suelto de verdad
aquello que fuimos
aquello que fui
aquello que
domingo, 6 de abril de 2014
llueve y yo pienso
en la cantidad de palabras
que hacen falta para decir
lo que se siente, lo que se sueña
lo que se desea, lo que se imagina
llueve y yo pienso
qué cansancio, cuánto esfuerzo y
al final de cuentas tampoco
alcanzan, las pobres palabras
para construir puentes, hacen
falta los cuerpos, los brazos,
las manos, los ojos, todos los sentidos
para escuchar de verdad
lo que se intenta, lo que se inventa
lo poco o mucho que podemos
llueve y yo pienso
en cuánto me ha ayudado siempre
tener las palabras de mi lado
para soltar, para sacar de mí
lo que hace ruido, lo que inquieta
lo que sonríe, lo que moviliza
llueve muchísimo, y siento
que ahora no me alcanzan
me dejan sabor a poco en la boca
en el corazón en la garganta en
las puntas de los dedos.
en la cantidad de palabras
que hacen falta para decir
lo que se siente, lo que se sueña
lo que se desea, lo que se imagina
llueve y yo pienso
qué cansancio, cuánto esfuerzo y
al final de cuentas tampoco
alcanzan, las pobres palabras
para construir puentes, hacen
falta los cuerpos, los brazos,
las manos, los ojos, todos los sentidos
para escuchar de verdad
lo que se intenta, lo que se inventa
lo poco o mucho que podemos
llueve y yo pienso
en cuánto me ha ayudado siempre
tener las palabras de mi lado
para soltar, para sacar de mí
lo que hace ruido, lo que inquieta
lo que sonríe, lo que moviliza
llueve muchísimo, y siento
que ahora no me alcanzan
me dejan sabor a poco en la boca
en el corazón en la garganta en
las puntas de los dedos.
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